
Deseo recortar con las palabras y abrir una tajadura absurda entre el escrito sacro y la escritura del que nunca se adormece. Hay instrumentos mortales en las palabras, allí donde entablan las guerras, allí en donde yo concluyo. Mi lucha es una causa infernal, saltar las piedras del corazón y mirar el índigo y el negro, con la simplicidad del insistente. Me beneficia el conocimiento de la desdicha.
