24.8.12

Jorge Luis Borges sobre Julio Cortázar

Nadie duda de que Jorge Luis ha sido el más grande cuentista, por lo menos en lengua española en el siglo XX. El más grande opina sobre el segundo más grande. Es importante lo que dice, porque no muchos discuten que sea el más grande pero sí algunos discuten que don Julio sea el segundo más grande. No sólo que sea el segundo más grande sino también que sea uno de los grandes. Para esos que dicen que "el mejor Cortázar etc. etc. etc." (porque prefiero ni mencionar esas estupideces para no seguir alimentando enanos) aquí va lo que decía el gran despreciador. Borges sobre Cortázar, copiado de los prólogos de Borges a la Biblioteca Personal editado por EMECÉ:

"Hacia mil novecientos cuarenta y tantos, yo era secretario de una revista literaria, más o menos secreta. Una tarde, una tarde como las otras, un muchacho muy alto, cuyos rasgos no puedo recobrar, me trajo un cuento manuscrito. Le dije que volviera a los diez días y que le daría mi parecer. Volvió a la semana. Le dije que su cuento me gustaba y que ya había sido entregado a la imprenta. Poco después, Julio Cortázar leyó en letras de molde "Casa tomada" con dos ilustraciones a lápiz de Norah Borges. Pasaron los años y me confió una noche, en París, que ésa había sido su primera publicación. Me honra haber sido su instrumento.


El tema de aquel cuento es la ocupación gradual de una casa por una invisible presencia. En ulteriores piezas Julio Cortázar lo retomaría de un modo más indirecto y por ende más eficaz.

Cuando Dante Gabriel Rossetti leyó la novela Cumbres borrascosas le escribió a un amigo: "La acción transcurre en el infierno, pero los lugares, no sé por qué, tienen nombres ingleses". Algo análogo pasa con la obra de Cortázar. Los personajes de la fábula son deliberadamente triviales. Los rige una rutina de casuales amores y de casuales discordias. Se mueven entre cosas triviales: marcas de cigarrillo, vidrieras, mostradores, whisky, farmacias, aeropuertos y andenes. Se resignan a los periódicos y a la radio. La topografía corresponde a Buenos Aires o a Paris y podemos creer al principio que se trato de meras crónicas. Poco a poco sntimos que no es así. Muy sutilmente el narrador nos ha atraído a su terrible mundo, en el que la dicha es imposible. Es un mundo poroso, en el que se entretejen los seres, la conciencia de un hombre puede entrar en la de un animal o la de un animal en un hombre. También se juega con la materia de la que estamos hechos, el tiempo. En algunos relatos fluyen y se confuden dos series temporales.

El estilo no parece cuidado, pero cada palabra ha sido elegida. Nadie puede contar el argumento de un texto de Cortázar; cada texto consta de determinadas palabras en un determinado orden. Si tratamos de resumirlo verificamos que algo preciosos se ha perdido".

-Jorge Luis Borges-Historias Fugaces-